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primer año de vida

El crecimiento es un proceso fisiológico que requiere una gran cantidad de energía y nutrientes esenciales destinados a la síntesis de los tejidos que componen el organismo.

El crecimiento es un proceso continuo que se prolonga hasta el final de la adolescencia, pero el ritmo y velocidad varia a lo largo de la edad infantil y se puede separar en tres periodos.

  • Primera infancia, el cual es un periodo de crecimiento rápido.
  • Edad preescolar y escolar, donde el crecimiento es estable.
  • Pubertad, en la que se caracteriza por se una fase de aceleración del crecimiento.

Necesidades nutricionales

El primer año de vida está caracterizado por un rápido crecimiento y desarrollo físico y social.

La ausencia de dientes, que no aparece hasta el quinto o sexto mes, indica que antes de esta fecha no está preparado más que para recibir alimentos líquidos.

El recién nacido muestra una incipiente regulación del apetito que va desapareciendo a medida que pasan los meses.

Las necesidades energéticas del lactante en su primer año de vida son superiores al del resto de edades, como consecuencia del gasto energético necesario para el crecimiento, la mayor superficie corporal y la gran actividad física que desarrollan los niños al término de su primer año de vida.

Las proteínas son componentes esenciales del organismo. Constituyen aproximadamente el 11 % de la masa corporal del recien nacido y su organismo la va a utilizar para la sustitución de las pérdidas de nitrógeno (orina, heces, sudor…), para el crecimiento y en la sustitución de los tejidos. Los requerimiento proteicos se han establecido con arreglo al contenido proteico promed aaio de la leche materna y durante los primero seis meses de vida se cifran en 2gr de proteína por kilo de peso y día que disminuyen a 1,5gr en el segundo trimestre.

Las grasas juegan un papel importante como proveedoras de energía. De un 48 a un 50% de las calorías de la leche materna se encuentran en forma de grasa, de las cuales el 5% corresponden al ácido linoleico, esencial para el desarrollo del bebé.

Los hidratos de carbono constituyen el aporte de energía inmediata y son irremplazables en muchos procesos metabólicos. Aproximadamente el 37% de las calorías de la leche materna se presenta en forma de hidratos de carbono y presente de forma natural en la leche está la lactosa que tiene la particularidad de hidrolizarse lentamente sin ser irritante, por lo que es fácil de aprovechar.

La leche materna es deficitaria de vitamina D y los primeros día en vitamina K. Los suplementos vitamínicos son innecesarios a partir del primer año de edad, en que una alimentación variada cubre todos los reuqerimientos.

El calcio y el fósforo deben estar en proporciones adecuadas. La relación de calcio/fosforo no debe ser inferior a 1,2:1 ni superior a 2:1 durante el periodo de lactancia. La leche matwerna aporta en cantidad suficiente los minerales necesarios para el lactante y solo en los alimentados con fórmulas son necesarios suplementar dichas fórmulas con oligoelementos como el cobre o el Cinq.

Ventajas de la leche materna

La protección frente a las infecciones es una de las ventajas principales, ya que son mucho menos frecuentes y menos graves debido al aporte de inmunoglobulinas que la madre le trasnfiere al bebé.

La menos frecuencia de reacciones alergicas al alimento en el niño o niña es otro de los factores que nos hacen promover el uso de la leche materna frente a la leche de fórmula.

Otro de los factores importantes, es que está libre de contaminación y reduce los riesfgos de sobrealimentación del niño o la niña.

Por otro lado, contribuye al equilibrio psicológico del recién nacido y reduce la sensibilidad de la madre al estrés ambiental, y hay una relación estadística entre práctca de la lactancia natural y menor frecuencia de cáncer de mama.

Alimentación complementaria o Beikost

Beikost significa alimentación adicional. Se incluyen todos los tipos de alimentos distintos de la leche que se administran a los lactantes.

A partir del cuarto mes ocurren una serie de acontecimientos que condicionan un  cambio en la alimentación: los requerimientos hídricos se hacen menor, mejoran sus capacidades digestivas, madura la función renal…

La introducción de alimentación complementaria debe realizarse teniendo en cuenta que:

  • La leche debe aportar el 50% de las calorías en el sexto mes y a partir de esa edad el volumen de ingesta láctea no será menor de 500 ml.
  • El orden de introducción de los diferentes grupos de alimentos carece de importancia, dependiendo siempre de cada caso particular.
  • La introducción de nuevos alimentos debe hacerse gradualmente y por separado en intervalos de 5 a 7 días.
  • En los niños con antecedentes familiares o personales de atopia se evitaran los alimentos altamente alérgicos durante el primer año.

Estefanía Rodríguez

Asesora Nutricionista en Grupo NC Salud.